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Información del producto
Para cuando la mente se fue y el cuerpo necesita que vuelva. La dispersión, la ansiedad, el pensamiento que salta de un lado a otro sin poder detenerse. Estar presente no siempre es fácil. A veces el sistema nervioso necesita una señal concreta — un aroma, un sabor, un gesto — que le diga que puede dejar de correr. La clitoria, el cidrón y el toronjil son plantas de quietud. No de parálisis — de presencia activa. Las tres pertenecen a esa familia de plantas que los médicos tradicionales de los Andes llaman "plantas de la mente suave": las que ayudan a pensar con claridad sin agitarse. LAS PLANTAS Clitoria (Clitoria ternatea) Su tono azul profundo no es solo estético — es una planta de claridad mental y contemplación reconocida en la medicina ayurvédica y en comunidades de América tropical. El azul de la taza ya es en sí mismo un momento de pausa. Al añadir unas gotas de limón, la infusión vira al morado — es química, pero se siente como magia. Cidrón (Lippia citriodora) Aporta frescura y ligereza. Ayuda a soltar la inquietud y la tensión que impide concentrarse. Es una de las plantas más queridas de los patios campesinos santandereanos — la que se ofrece cuando alguien llega agitado y necesita asentarse. Toronjil / Melisa (Melissa officinalis) Suaviza el corazón y acompaña la respiración cuando hay ansiedad o dispersión. En varias tradiciones de medicina popular latinoamericana, el toronjil es la planta que "recoge" a la persona cuando está dispersa — la trae de vuelta a su centro.