Pastel Para Enemigos

Pastel Para Enemigos

Agotado

Producto no disponible en
Producto no disponible en Bogotá

Por el momento no disponemos de este producto en tu zona. Puedes revisar tu dirección o descubrir otros productos similares.

Información del producto

Hubiera sido un verano perfecto, pero Claudio García, mi único enemigo en mi lista de enemigos se mudó a mi barrio. Por suerte mi padre era un entendido en enemigos y me propuso un truco para deshacerme de él: Un pastel para enemigos. Mi padre me dijo que, para que el pastel surtiera efecto debería invitar a Claudio, pasar un día entero con él y ser muy simpático. Yo estaba dispuesto a cualquier cosa, así que fui en bici a su casa y le invité a jugar en la mía. Dimos una vuelta, y luego jugamos toda la tarde e incluso le dejé entrar en mi cabaña. Cuando mi padre nos llamó para cenar, empezaba a dudar si debía mantenerle en mi lista de enemigos: ¡A lo mejor no era tan malo! Y cuando tuvimos el pastel en el plato, un gran pánico se apoderó de mí y le grité a Claudio que no se lo comiera. Acababa de perder a mi mejor enemigo.