Por el momento no disponemos de este producto en tu zona. Puedes revisar tu dirección o descubrir otros productos similares.
Información del producto
El aire olía a rosa fresca, pero no de esas románticas. Era una rosa sin drama, acompañada de menta y grosella negra. Algo dulce, pero con carácter. Como si la naturaleza hubiera decidido ponerse seria por un rato. A veces llegaba un aroma a cuero, como de diario viejo o de un bolso bien vivido. Y al fondo, una calidez que no sabés si es canela, vainilla o un amor que no dolió. HIBISQ huele a eso: A una historia que no fue, pero que ojalá hubiera pasado. A un lugar en el que nunca estuviste, pero extrañás igual. A una versión de ti que todavía no conocés, pero te cae bien. Y lo más loco es que con unas gotas, todo eso aparece.