Por el momento no disponemos de este producto en tu zona. Puedes revisar tu dirección o descubrir otros productos similares.
Información del producto
Después venía el atardecer con olor a musgo, con esa calma que solo el cuerpo cansado conoce. El sudor secándose en la piel, la camiseta pegada, el alma liviana. Había ámbar en el aire. Pachuli en el suelo. Y algo entre la pimienta rosa y la adolescencia que nos hacía sentir inmortales. LIMERGY huele a eso. A la versión de vos que no tenía miedo. Al tipo que no sabía que era feliz porque lo estaba siendo. A esa energía que no viene en bebidas ni en rutinas: viene de adentro. Y que solo un perfume (muy bien hecho) te la puede devolver.